Nación

Aprueba Senado regulación contra contaminantes cancerígenos

 

El Pleno del Senado de la República aprobó integrar en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente regular el uso y la producción de bifenilos policlorados, por considerarlos potencialmente agentes cancerígenos de las personas y dañinos al medio ambiente

Quadratín

CIUDAD DE MÉXICO.- El Pleno del Senado de la República aprobó integrar en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente regular el uso y la producción de bifenilos policlorados, por considerarlos potencialmente agentes cancerígenos de las personas y dañinos al medio ambiente.

Con 103 votos a favor, cero en contra y una abstención, los senadores aprobaron en lo general y en lo particular modificaciones a la minuta que propone integrar en la ley las prohibiciones que establecen los tratados internacionales en materia de compuestos orgánicos persistentes sobre el uso y tratamiento de los bifenilos policlorados, mediante la incorporación de los conceptos -bifenilos policlorados- y -contaminantes orgánico persistente-.

En las propuestas de modificación contemplan incluir en el artículo 5, fracción VI, segundo párrafo:

“En el caso de los Compuestos Orgánicos Persistentes como los Bifenilos Policlorados, se dará cumplimiento a los compromisos internacionales adquiridos por el Estado mexicano, relativos a la prohibición, reducción, desincorporación, manejo adecuado y destrucción, mediante procesos tecnológicos que la Secretaría autorizará, en apego a dichos tratados”.

En el artículo 170 la prohibición como medida de seguridad del retiro de equipos o infraestructura contaminados o con presencia de BPCs; y de manera explícita, los conceptos de bifenilos policlorados y de contaminante orgánico persistente, en el cuerpo de la Ley y en el catálogo de definiciones de la misma.

Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) -conocidos internacionalmente por su acrónimo en inglés POPs (Persistent Organic Pollutants) son sustancias químicas que representan una amenaza para la salud humana y el medio ambiente, por ser resistentes a la degradación, bioacumulables y por tener el potencial para transportarse a larga distancia, pudiendo llegar a regiones en las que nunca se han producido o utilizado.

Estas sustancias pueden introducirse en los tejidos de los seres vivos, afectando a la salud humana cuando los niveles de concentración aumentan.

La Convención de Estocolmo establece que estos compuestos se utilizan en la industria como fluidos de intercambio de calor, en transformadores y condensadores eléctricos, y como aditivos en pintura, papel de copia sin carbón y plásticos.  De los 209 tipos diferentes de PCB, 13 exhiben una toxicidad tipo dioxina.

Su persistencia en el medio ambiente corresponde al grado de cloración, y las vidas medias pueden variar de 10 días a un año y medio.

Los PCB son tóxicos para los peces, los matan a dosis más altas y causan fallas de desove a dosis más bajas. La investigación también vincula los PCB con la falla reproductiva y la supresión del sistema inmune en varios animales salvajes, como las focas y el visón.

Los PCB también suprimen el sistema inmune humano y están listados como probables carcinógenos humanos.

 

You Might Also Like