Columna

Suspendimos tarde

Por Enrique Quintana

Ayer por la noche, el gobierno federal, a través del subsecretario López-Gatell, anunció la suspensión de actividades del gobierno. Qué bueno que prevaleció la sensatez y no la ideología. Qué malo que lo hicimos, a mi parecer, ya a destiempo.

Le presento algunos argumentos.

1-Las pruebas. Si el gobierno federal hubiera sido transparente respecto al volumen de pruebas que se han aplicado desde que apareció el primer caso en los últimos días del mes de febrero, tal vez pudiéramos haber tenido plena confianza de la estadística oficial. Hemos percibido, quienes hemos sido observadores de este proceso, que se ha inhibido la aplicación de exámenes, lo que me parece, ha impedido tener una razonable certeza respecto al número de personas que están infectadas.

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